Poema: Synchronotron

SYNCHRONOTRON

Si el Synchronotron realizas a diario
te avocará a un lugar de magia
donde el tiempo baila al son
de los números que cada día
logras encontrar con el fin de ubicar.

La vida se ve diferente desde el juego
con las matrices interpuestas,
colocadas una encima de la otra,
marcando puntos referenciales
cuyo límite previsto es el 441.

Este 441 es el final de la matriz base.
Pero incrustados en 21 planos
existen hasta 9261 números,
que previamente reducidos con orden
acaban siendo el 441 o número menor.
 
Y todo ello, en el orden preestablecido,
se lleva a la cabeza, al cráneo,
a los puntos ingeniosamente situados
donde cada uno, que está entre el 1 y 441,
marcará una determinada cualidad.
 
El humano, al igual que el cristal,
es un compendio de información,
cada día la activa al ubicar, el número indicado,
en el lugar previamente señalado para él.
Es la forma de despertar la energía.
 
El humano, que es sabio por naturaleza,
con los puntos, que las yemas de los dedos
activan, va comunicando con entes,
seres y maestros galácticos, con sutileza,
activará la mente y leerá lo escrito.
 
El cristal de doble terminación habla.
Por un lado lleva el 14 alojado,
por el otro el invertido 41 colocado, así,
lo mires por un lado o por otro,
siempre leerás 14 41, el número del cristal.
 
Este cristal es maestro de la telepatía.
Mueve al Mago 14 y al Dragón 1,
al número 41 que el intervalo divino,
a la Suma sacerdotisa, 144, y por fin
a Sirio B52 Elemento 113, con la UMB 441.
 
Cuando vamos utilizando a diario
los números básicos del Synchronotron,
elevan nuestra vibración, al jugar,
al son de la Unidades Matriz Base
que se obtienen con los cálculos.
 
Con siete puertas, una por día,
cada semana vamos activando
la línea que une ambos hemisferios
del cerebro, luego, con los demás números,
despertamos otras posiciones diarias.
 
El universo es número, geometría, color.
Comenzamos la danza con los primeros
para comunicar con dimensiones de amor,
luego, abrimos otras puertas de luz
por donde transita el corazón.
 
El humano se conecta, coopera con los demás,
ya sean seres terrestres, solares o galácticos,
a través de la activación en la zona cerebral
de los números predestinados en el momento,
que nos llevarán a Dios al cabo del tiempo.
 
Con el Synchronotron, viaja el Perceptor Holomental.
La información que transmite al número
le coloca en dimensiones y esferas mentales
diferentes, marcando posiciones magistrales,
despertando a los Maestros del Arca Suprema.
 
Los amigos de Sirio, a través del GM108X,
transmiten por telepatía sonidos y palabras,
pensamientos y sensaciones. El humano sabio,
con su cristal biterminado, realiza la conexión,
recibe la percepción, escribe el mensaje.
 
Todo es perfecto, decía Valum Votan al marchar.
La Reina Roja lo corrobora con firmeza,
comunica su sentir y lo que recibe por telepatía,
para que los habitantes del pueblo de OMA o AMO
elevemos la vibración y se Alcance la Matriz Original.
 
Nosotros, desde la conexión con la Noosfera,
hablamos con telepatía, nos comunicamos,
cristal en mano, con los emisarios galácticos,
enlazadores de lo divino, que vienen a instruirnos
mediante el Índice de Frecuencia Telepática 441.
 
¡Que la Luz, la Paz y el Amor, acompañen
al Pueblo de OMA-AMO ahora y por siempre jamás!
 
María Teresa Rodríguez Cabrera
Escrito el 15 – 4 – 2015 – Humano 12
Publicado el 12 – 12 – 2019
Caminante del Cielo 10 (mi U. P. C.)

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